25/2/12

BROOKLYN VISITADO


Las interpretaciones de Brooklyn Follies fueron, una vez más, diversas, enfrentadas y enriquecedoras. Hablamos de escritores con brújula o mapa, de las fortalezas y debilidades ante la enfermedad, de la revolución de Google y la del 68 (con buhardilla y trío, para entrar a vivir), de escritores delgados o gordos, de las dificultades de la adopción, de la búsqueda del público femenino en la obra de Auster, de la influencia del cine en la literatura como sustracción descriptiva y pérdida de engorde, de la mantilla de regalo y sus consecuencias...
El próximo encuentro es para grandes clásicos: FRANZ KAFKA, EL PROCESO.

20/2/12

BROOKLYN FOLLIES


Nuestro nuevo encuentro tiene por lectura Brooklyn Follies, una novela de Paul Auster, premio Príncipe de Asturias 2006, escritor famoso, con gran éxito de crítica y público, guionista de una película de visión imprescindible (Smoke), y otra para adeptos (Blue in the face), director de Lulu on the bridge y La vida interior de Martin Frost. Aquí más información.

Y una vez más habla de Brooklyn.

Brooklyn es uno de los cinco condados de Nueva York. Tal vez podamos entender el hecho de que sea el maś famoso si hacemos una lista de originarios: Henry Miller, Michael Jordan, Mike Tyson, Steve Buscemi, Danny Kaye, Woody Allen, Lenny Kravitz, Rita Hayworth, Eddie Murphy. Adam Sandler, Harvey Keitel, Lou Reed, George Geshwinn, Al Capone. 

Aquí podemos ver un interesante encuentro entre nuestro autor y el gran Eduardo Vila-Matas. Como anfitrión a Eduardo Lago, director del Instituto Cervantes en Nueva York y ganador del Premio Nadal en 2006 con la novela Llámame Brooklyn de lectura imprescindible. El problema del vídeo es que está destinado a una audiencia angloparlante, y en algunas ocasiones Eduardo Lago no traduce lo que dice Auster, lo da por entendido. Aún así es un interesante documento del que podemos extraer claves de interpretación.

4/2/12

Comentario filipino


Hasta ahora nuestras lecturas tendían a una exploración interior, universos compartidos que siempre han dado para mucho comentario e intercambio de pareceres, pero con las creaciones de Jorge Ordaz hemos tenido que viajar de verdad en el tiempo y el espacio. Y su presencia, sabia, pausada, esclarecedora, nos ha descubierto un mundo olvidado. Y ha transmitido la inquietud necesaria a un grupo de lectores que difícilmente podremos pensar en esos paraísos del Pacífico, antaño territorio español, sin tener presentes sus comentarios y sus obras.